For Immediate Release- Statement by Southeastern California Conference regarding the Gospel and the value of human life.
This statement is available for download in both English and Spanish. An additional document entitled, “Compassion in Action Resources” is also provided in supplement that contains practical ideas for churches and ministries to support immigrant communities.
Statement on the Gospel and the Value of Human Life
July 17, 2025
RIVERSIDE, CALIF.— The Southeastern California Conference (SECC) is privileged to serve nearly 70,000 members across five counties in Southern California. Our region is characterized by rich diversity in language, ethnicity, and socioeconomic background—a reflection, we believe, of the prophetic vision in Revelation 7:9, where “a great multitude from every nation, tribe, people and language” stands united in worship before the throne of God. We acknowledge that the challenges affecting one community may not affect others in the same way. Yet in this diversity, we find a sacred opportunity for deeper understanding, compassion, and shared mission.
At a time when polarization threatens to divide communities, we are reminded of the sovereignty of Christ, in whom “all things hold together” (Col 1:17). It is Christ who unites us—and who teaches us that we will always find Him among the vulnerable and the marginalized (Mat 25:40). In light of increased immigration enforcement activities and the resulting fear felt by members and neighbors in some of our congregations, we affirm the North American Division’s (NAD) “Appeal for Human Dignity and Decency,” as well as the statements of our sister conferences. We reject the notion that one’s value is determined by immigration status; rather, we uphold that every human being is created in the image of God (Gen 1:27) and is endowed with inherent worth and dignity. This affirmation does not negate the importance of upholding the laws of the United States. Rather, we join our sister conferences in calling for immigration policies that are both just and compassionate—honoring the law while upholding the sanctity of human life.
The current climate presents a growing challenge to our mission: to proclaim the everlasting gospel within our cross-cultural territories. As pastors, educators, members, and neighbors experience direct and indirect consequences, we are compelled to speak out with both clarity and compassion. Scripture calls us to care for the foreigner among us, treating them as our own (Lev 19:34). We echo the NAD’s conviction that “dehumanization through exclusion or fear contradicts biblical teaching” (Fundamental Belief No. 14). We urge that the language and rhetoric surrounding immigrants and refugees refrain from vilifying those who are seeking a better life.
We remain committed to fostering church and school environments that are safe, welcoming, and inclusive for all regardless of immigration status. We understand that in-person worship may not feel secure for everyone at this time, and we invite those affected to remain connected with us through online community and ministry.
SECC will continue to equip and support our leaders and congregations by providing resources, training, and pastoral care to meet the needs of all who seek it. We pray that God’s perfect love will provide the presence needed to face and overcome fear (1 Jn 4:18), and that each person would experience the truth of Ephesians 2:19, 22—that we are no longer strangers and aliens, but fellow citizens and members of God’s household, being built together into a dwelling place for His Spirit.
May we, as a body of believers, embody the hope, healing, and justice of the gospel in our words and in our witness.
Signed,
SECC Administration
This statement was voted by the Southeastern California Conference of Seventh-day Adventists Administrative Committee in Riverside, California on July 15, 2025.
Para publicación inmediata
Declaración sobre el Evangelio y el valor de la vida humana
17 de julio de 2025
RIVERSIDE, CALIF.—La Conferencia del Sureste de California (SECC) sirve a casi 70,000 miembros en cinco diferentes condados. Nuestra región se caracteriza por una rica diversidad lingüística, étnica y socioeconómica; es una anticipación de la visión profética de Apocalipsis 7:9, donde "una gran multitud de toda nación, tribu, pueblo y lengua" se reúne en adoración ante el trono de Dios. Reconocemos que los desafíos que afectan a una comunidad pueden no afectar a otras de la misma manera. Sin embargo, en esta diversidad encontramos una sagrada oportunidad para practicar un ministerio de compasión y una misión compartida.
Cuando la polarización amenaza con dividir a las comunidades, recordamos que es en la soberanía de Cristo que «todo subsiste» (Colosenses 1:17). Debemos considerar que, en su ministerio terrenal, Jesús se identificó con los vulnerables y marginados (Mateo 11:5).
Ante el aumento de las medidas de control migratorio y el temor que sienten algunos miembros de iglesia y personas en nuestras comunidades, afirmamos el llamado y compromiso de la División Norteamericana (NAD) para proteger “la Dignidad y la Decencia Humana”.
Rechazamos la idea de que el valor de una persona se determina por su estatus migratorio; más bien, afirmamos que todo ser humano es creado a imagen de Dios (Génesis 1:27) y está dotado de valor y dignidad inherentes. Esta afirmación no niega la importancia de respetar las leyes de Estados Unidos. Esperamos que las autoridades implementen políticas migratorias justas y compasivas, que se respete la ley de la nación, pero que se haga dentro del marco de la protección de la dignidad humana.
El ambiente actual presenta un desafío creciente para cumplir con la misión de proclamar el Evangelio Eterno en nuestro territorio multicultural. A medida que nuestros pastores, educadores y miembros de iglesia experimentan consecuencias directas e indirectas, tenemos la responsabilidad moral de alzar nuestra voz con claridad y mostrar compasión hacia las familias afectadas.
Las Escrituras nos llaman a cuidar del extranjero entre nosotros, tratándolo como uno de los nuestros (Levítico 19:34). Creemos en la convicción de la NAD de que «la deshumanización mediante la exclusión o el miedo contradice la enseñanza bíblica» (Creencia Fundamental #14). Instamos a que los inmigrantes y refugiados en nuestras comunidades sean tratados con respeto y dignidad.
Nos mantenemos firmes en nuestro compromiso de crear espacios seguros e inclusivos para todas las personas en nuestras iglesias y escuelas, sin distinción de su situación migratoria.
Sabemos que el culto presencial puede no ser seguro para todos en este momento, por lo que invitamos a los afectados a permanecer conectados con nosotros en forma virtual.
SECC seguirá equipando y apoyando a nuestros líderes y congregaciones, proporcionando recursos, capacitación y atención pastoral para satisfacer las necesidades físicas y espirituales de toda nuestra comunidad de fe.
Oramos para que el amor de Dios provea la ayuda necesaria para enfrentar y vencer el miedo (1 Juan 4:18), y que cada persona experimente la verdad expresada en Efesios 2:19, 22: que ya no somos extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos y miembros de la familia de Dios, siendo edificados juntos para ser morada de su Espíritu.
Que nosotros, como cuerpo de creyentes, abracemos la esperanza y experimentemos la sanidad y la justicia del evangelio tanto en nuestras palabras como también en nuestro testimonio.
Firmado,
Administración de la Conferencia del Sureste de California.
Esta declaración fue votada por el Comité Administrativo de la Conferencia Adventista del Séptimo Día del Sureste de California en Riverside, California, el 15 de julio de 2025